miércoles, 7 de noviembre de 2012

Viaje al Camino Real

Como habíamos anunciado hicimos el viaje al Camino Real, en la fecha proyectada.

Camino Real, camino de la historia 

La historia argentina engarza un sinfín de personalidades, lugares, hechos, guerras y conflictos que fueron torneando el pasado reciente y el futuro próximo de los argentinos. Dentro de este espectro la Provincia de Córdoba fue un núcleo central en el famoso entramado del “Camino Real” que unía el Virreinato del Perú con el Virreinato del Río de la Plata.





Este es una breve crónica del viaje al camino Real del grupo de lectura "El Remanso".
Este es el broche de oro de un año muy fructífero de lectura de novelas históricas que acrecentó nuestra cultura y nos hizo tomar conciencia de la belleza y grandeza de nuestra patria, de los hombres que la construyeron y de la responsabilidad que nos toca a nosotros en nuestro tiempo como argentinos.









Viaje al Camino Real

Ischilín
No se conoce con exactitud el significado de la palabra ischilín, aunque en el Diccionario de Regionalismos de Salta de José V. Solá, se consigna que en lengua quechua es una expresión de alegría.
 Primer punto de nuestro recorrido, pueblo histórico cuyo primer asentamiento realizado por los jesuitas data del año 1577, el segundo emplazamiento de la población a 2 km de la anterior, es del siglo XVIII, por eso tenemos Ischilín viejo e Ischilín nuevo.
                                                                Pulperia en Ischilín







Capilla Nuestra Señora del Rosario construida en 1707
Fernando Fader(Burdeos, 1882 - Ischilín, 1935) Pintor argentino de origen francés, principal   introductor de la estética expresionista alemana en Argentina.  Siendo muy niño se trasladó con su familia a Argentina.
Estudió en Europa durante su primera juventud. En 1898 regresó a la Argentina y realizó sus primeras pinturas: un Autorretrato a la acuarela, un óleo titulado El viejo piojoso, del que pintó varias versiones, y un dibujo titulado Retrato de 6 artistas célebres. En 1900 viajó de nuevo a Alemania para estudiar pintura, no sin antes dedicar un año a recorrer Europa, visitando sus museos y exposiciones.

 Al finalizar el curso regresó a Mendoza, Argentina, donde presentó su primera exposición individual el Club Español.
Inmediatamente después expuso su obra en la capital, Buenos Aires.


En 1918, debido a su salud - padecia tuberculosis-  se instaló en la finca de Loza Corral, Córdoba, que sería su residencia definitiva.

 En 1924, la Sociedad Amigos del Arte organizó su primera exposición retrospectiva, en la que se mostraron cuarenta y tres de sus obras. Continuó pintando incansablemente, se presentó en numerosos salones y llevó a cabo exposiciones a pesar de su mala salud, que empeoró notablemente a partir de 1927. En 1930 realizó la que fue su última exposición en vida. Su precario estado de salud le impidió trasladarse desde Loza Corral y la muestra se inauguró sin su presencia. En 1932 se inauguró, en las salas de la Comisión Nacional de Bellas Artes del Palais de Glace, una gran exposición retrospectiva que reunía ciento ochenta obras de Fader.
Destacan entre sus múltiples óleos y acuarelas los titulados La mantilla, La madre, La liga azul, y la serie titulada La vida de un día, consistente en ocho cuadros que representan el mismo paisaje. Su obra podría clasificarse en distintos periodos emocionales, una etapa en la predominan los colores ocres y pardos y en la que representa interiores oscuros, y otro momento de mayor luminosidad, donde la luz artificial cae sobre los objetos revelando su color.

El grupo en la casa de Fernando Fader, en Loza Corral muy cerca de Ischilín.

Casa de Fernando Fader en Loza Corral


 Martín Santiago, único discípulo de Fernando Fader, que a los 19 años se radicara en aquella cuidad de las sierras para estudiar con el gran maestro del paisaje argentino.

Algunas de las obras originales de Martín Santiago que se encuentran en la escuela museo de Ischilín.

Retrato de Fernando Fader pintado por Santiago


martes, 6 de noviembre de 2012

Viaje al Camino real

Aquí nos encontramos en Tulumba


Villa Tulumba es una localidad y municipio del centro-norte de la provincia de Córdoba, Argentina, capital del departamento Tulumba. Está a 150 km de la Ciudad de Córdoba.

Tulumba es una palabra formada por 
los vocablos de la lengua comechingón –idioma desprendido del quichua,
que con solvencia interpretaron los sanavirones–
"tul", que significa haber, y "umba", agua: "lugar donde hubo agua".

La Villa de Tulumba tiene sus orígenes, como muchos pueblos del norte cordobés, en estancias concedidas como merced a los primeros conquistadores españoles. Es uno de los pueblos más antiguos de Córdoba. Sin embargo, el pueblo no se genera a través de un acta fundacional sino se va conformando en la Merced de 1585 al Escribano Juan Nieto de las tierras de Chipitín (actual San José de la Dormida), vecina a la merced de Francisco Blásquez, donde quedaría Villa de Tulumba.


Ruinas de la antigua capilla de Nuestra Señora del Rosario


Actual Iglesia Nuestra Señora del Rosario de la Villa de Tulumba
Contigua a la vieja capilla el presbítero Lopez de Arcante, en 1878, ordena levantar un nuevo templo, lo que acentuará el deterioro del anterior.  El presbítero franciscano Andrés García Colmena logró llevar a cabo la obra. La piedra fundamental fue colocada el 15 de febrero de 1881 y bendecida por el catamarqueño Fray Mamerto Esquiú y Medina (1826-1883) Obispo de Córdoba y Monseñor Uladislao Castellano hizo la consagración el 1 de febrero de 1894.



Altar mayor de la actual iglesia de Tulumba. tabernáculo que fuera de los jesuitas.
Por acta del 10 de enero de 1800, el Cabildo Eclesiástico de Córdoba declaró que “ era útil y necesario para la decencia del culto y especial adorno, un Tab

ernáculo de plata en la Catedral para reservar el Santísimo Sacramento “. Para poder llevar a cabo esta obra, entre otras cosas, se solicitó colaboración a todos los curatos de la campaña. El que más aportó plata en metal, fue el de Tulumba. Como premio a esta generosidad de los tulumbanos, el Obispo Ángel Mariano Moscoso entregó al Pbro. Dr. José Gabriel Echenique (1755-1836), el tabernáculo que había pertenecido a la Iglesia de la Compañía de Jesús de Córdoba y que luego de la expulsión de la orden, había pasado a la Catedral.





Esto dice una mayólica que está en una esquina de Tulumba:

Lindo el nombre, bello el pueblo, buena gente, fragante el pan.
Quien le ame por todo ello, deje las cosas como están.



La Casa de los Reynafé, Villa Tulumba

Los Reynafé fueron una familia de notable actuación pública en la provincia de Córdoba, si bien es cierto que su vinculación a la tragedia de Barranca Yaco, donde murió el General Quiroga, no los favorece. La antigua casona que perteneció a aquella familia tulumbana, fue mandada a edificar por Don Vicente Reynafé quien fuera en aquel entonces Gobernador de Córdoba. Actualmente, se encuentra en manos privadas y se conserva en muy buen estado.